Una vez hayamos escogido nuestra placa base, vamos a por los módulos de memoria RAM.
La memoria RAM -memoria de escritura y lectura rápida- juega un papel muy importante en nuestro PC, ya que es la encargada de almacenar todas las instrucciones que la Unidad Central de Procesamiento (CPU) tiene que ejecutar, dándole la posibilidad de hacerlo con mayor velocidad que si lo hiciera directamente en el disco duro.
Es muy importante conocer de antemano qué módulos son compatibles con nuestro procesador y nuestra placa base, ya que podría no funcionar correctamente o ni siquiera por ser introducido en su zócalo. Las más populares hoy en día son las memorias RAM DDR3 y DDR4, éstas últimas, más caras pero con mejores prestaciones para un PC gaming.